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martes, 16 de julio de 2013

Lo que pido para mi hijo

La belleza pasa, demasiada inteligencia complica la vida, pero la simpatía es un don del cielo.

[N.dela: No me refiero a la simpatía como mera gracia, aunque justo esa es su mejor definición: mera gracia. Pero no es sólo buen humor, que también, y buen carácter, que también, sino esa capacidad de ser amado y ser amable, de querer y empatizar y comprender... hasta de "sentir lástima". Todo eso es simpatía]

viernes, 9 de marzo de 2012

Equilibrio entre expectativas y realidad

De mis lecturas sobre psicología cognitiva me queda el siguiente aserto: la felicidad consiste en hallar el justo medio entre las expectativas y la realidad.
Tener ilusiones (expectativas: deseos, anhelos) es imprescindible para una vida con sentido (por la condición futuriza del hombre que decía Julián Marías). Dejar de desear es empezar a morir.
Pero para ser feliz es clave no dejar que las expectativas se hagan dueñas de la propia vida, sino disfrutar de lo que se tiene. Hoy ya tengo todo lo que necesito para ser feliz. O, como decía la inolvidable Ana de Señora de rojo sobre fondo gris, cada mañana al despertarse: "¿Por qué estoy contenta hoy?"

lunes, 5 de marzo de 2012

Razonamiento equivocado

Es tan poderosa nuestra mente (la psicología cognitiva afirma que las emociones no las provocan los acontecimientos que vivimos, sino la forma en la que nos los contamos: de ahí la clave de elegir bien nuestras lecturas... porque la literatura contiene siempre una forma de contar la realidad concreta) que algunos hombres han pensado que es capaz incluso de crear la idea de Dios, de inventarlo de la nada.

¿De dónde surge entonces esa mente tan poderosa, si el Creador es una idea surgida de la nada? Parece que esos hombres creen que la mente humana surge del azar, la evolución: la nada.

De lo cual es fácil concluir que el que no cree en Dios, cree en la Nada. El nihilismo es un credo.

martes, 28 de febrero de 2012

Feroz resistencia

Él me bombardea cada día con nuevos motivos, pero me resisto a rendirme al agradecimiento.

martes, 22 de noviembre de 2011

Vocación

Hace ya muchos años, en plenas dudas vocacionales (originadas por algo que me sigue pasando a día de hoy: ¡todo me gusta!) una amiga me dió la mejor definición de la vocación que nunca he oído. Como llevo un mes sin escribir en el blog, y porque me siento generosa, voy a difundirla aquí. Me dijo:
-Sabes que tienes vocación a algo porque si no lo haces, serás una desgraciada el resto de tu vida.

Aún con la carga de subjetivismo (tan propio de nuestra generación) que lleva consigo, es una definición buenísima. Es verdad que a veces te parece que si no haces algo serás una desgraciada, y luego es mentira: no lo haces y no eres nada desgraciada, al revés. La clave es el te parece.
Porque a lo que de verdad, de verdad, tienes vocación (de vocatio: llamada), o lo sigues... o no es que te parezca que eres desgraciada, es que lo eres.

viernes, 7 de octubre de 2011

El verdadero trabajo

El verdadero trabajo es mantener la cabeza despejada para poder sacar adelante lo que hay que hacer en cada momento

lunes, 3 de octubre de 2011

Los días extraordinarios: reflexiones de lunes

Los días extraordinarios lo son porque se comparan con los días ordinarios.
Si no existieran estos días callados, aparentemente rutinarios (solo aparentemente, porque para el amor no hay rutina), de mucho esfuerzo y poca gratificación aparente, no existirían los otros: los días gozosos, de celebración y fiesta.
Hay descanso porque hay trabajo. Es más, hay descanso en relación al trabajo.

Pd: éstos son únicamente unos apuntes deslavazados de lunes... Prometo leer Una teoría de la fiesta, a ver qué dice Pieper sobre este asunto.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

La misión del jefe... (II)

Se lo he leído a Juan Ignacio Luca de Tena, y estoy entusiasmada. La expresión es de su padre: "decía que no se puede ser, al mismo tiempo, primer violín y director de orquesta".

La misión del jefe es "organizar y dirigir", ¡¡no hacer el trabajo!! aunque lo haga bien... aunque lo sepa hacer...

lunes, 26 de septiembre de 2011

La misión del jefe...

Es, sobre todo, mantener la serenidad en la oficina.
Buscar la solución en lugar de los culpables (después, serenamente, será la hora de depurar responsabilidades... para que no vuelva a ocurrir el desaguisado, no para desprestigiar a nadie).
Marcar las prioridades para que el aluvión de trabajo no agobie.
Poner un dique entre las solicitudes "urgentes" y la cotidianeidad laboral de su gente, que necesita de paz para ir sacando trabajo, una cosa detrás de otra.
Dar la cara... y que sea una cara amable.

Si el jefe no está entrenado en vivir cada momento con paz y alegría, la vida en su oficina será un infierno.

martes, 26 de julio de 2011

Cosas de viejos

Será porque hoy es el día de San Joaquín y Santa Ana, y me acostumbré de tal manera a celebrar mi santo "el día de los abuelos" que cada año, desde que no están presentes fisicamente, les echo muchísimo de menos.

Me decía una buena amiga que es propio de los ancianos preocuparse mucho por todo... "así que nosotras que somos jóvenes no debemos darle mucha importancia a estos problemillas de nada que nos afectan".

Pienso en abuela, que se preocupó mucho por todo el tiempo que estuvo sola, cuando el abuelo se fue al cielo. No llegaron a ser dos años enteros, pero cuanto sufrió. "Esta que veis no soy yo, yo soy como era con el abuelo" nos dijo un día: después de 67 años de matrimonio, me pareció la mejor definición de este sacramento que nunca me hubieran dado.

El otro día vinieron a una reunión, en mi trabajo, dos señores muuuuy mayores. Les hice esperar por el puro gusto de oírles hablar desde mi despacho, aportando perspectivas insólitas sobre "la grave crisis económica que padecemos":

-"Mi padre siempre decía que un duro no eran cinco pesetas, sino tres y media, o cuatro. Como diciendo que no se puede gastar todo lo que se tiene" -decía uno.

-"Pues mi padre, que era comerciante antiguo, decía: si quieres tener crédito, paga inmediatamente" -decía el otro.

Me dió mucha ternura, no sólo por lo acertado de los consejos de sus padres, que fielmente recordaban (hoy hablaba el sacerdote en la homilía de la importancia de la tradición, lo que se transmite: unos lo entregan a otros que lo reciben para transmitirlo a su vez a los siguientes) sino porque el tono entero de la conversación me recordaba al de los niños en los recreos: "mi padre dice...", "pues mi padre dice..."

Siempre había pensado que es una tontería lo de que ancianos y niños se parecen. Anda que los ancianos no tienen mucha más experiencia (y a veces más amargura y colmillo retorcido, pero siempre más tristeza acumulada que los niños)...

Pero oyéndoles entendí en que se parecen: tienen claro lo esencial. Que somos hijos.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Distinguir al poderoso (en el ámbito laboral en España)

¿Cómo se distingue en España a quien tiene poder en el trabajo?
No, desde luego, porque sea el que más trabajo saca.
Ni menos aún porque sea el que mejor saca el trabajo.
O el que tenga mejores ideas. (¡Ni peores!)
No es porque trate mejor (ni peor) que nadie a los clientes, compañeros o jefes.

El poderoso se detecta porque, cinco minutos antes de la hora de salida, le dice a otro alguna de estas cosas: "Espérate un poco... lo vemos en un rato... lo necesito hoy mismo... es urgente".
El poderoso sabe que es poderoso porque tiene la capacidad de disponer del tiempo de los otros.

Otros que, agazapados, gruñidores, aduladores o despreocupados, esperan pacientemente el día en que...
No en que ya no les pase eso. (Al contrario, saben que cuánto más suban en la empresa más veces tendrán que esperar a última hora. Tendrán que esperar, incluso, sin que nadie les diga que lo hagan).
Lo que esperan pacientemente es el día en que ellos puedan también dirigirse a alguien y decirle: "Espérate un poco... lo vemos en un rato... lo necesito hoy mismo... es urgente".
Porque entonces sabrán que ellos también son poderosos.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Un Niño se nos ha dado (Feliz Navidad)


Ha venido para todos, hecho un Niño muy pequeño. Para todos. Pero hoy pienso en las niñas que, casi desde que pueden mantenerse en pie, acunan un muñeco en los brazos: es increíble lo pronto que despierta el instinto maternal, antes que la razón o el juicio. Pienso en las adolescentes y jóvenes que han abortado y se despiertan, sobresaltadas, de pesadillas nocturnas en las que acunan un niño inexistente en los brazos. Pienso en las esposas jóvenes que no pueden tener hijos, y en la forma en que acunan a sobrinos e hijos de amigas en los brazos, añorando un niño propio. Pienso en las madres mayores, cuando ven un niño chiquito y le hacen arrumacos, a medias entre la nostalgia por los suyos que ya han crecido y el anhelo de que esos mismos suyos crezcan más y les den nietos.

-"Es increíble, pero las mujeres parecemos haber nacido para tener siempre un niño en brazos..."

Hay Uno que se ha hecho Niño, muy pequeño, para colmar, también, ese hueco. Para no dejar vacíos en el corazón humano.

Feliz Navidad 2010.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Editores

Por diversas causas, estoy leyendo mucho sobre editores y labor editorial estos últimos días. No es lo mejor de lo que he leído, pero en la revista DeLibros de septiembre hay un artículo dedicado a los editores que trabajaban en grandes grupos y se han lanzado a la aventura de lanzar pequeñas editoriales ("independientes"). Encuentro una afirmación de editor que me gusta, un poco simple, pero me gusta, dentro de una reflexión más amplia que hace Enrique Murillo (y que tampoco está mal):

"He aprendido que en el mundo del libro hay trabajando mucha gente que no lee jamás, que apenas si echa una ojeada a informes de lectura escritos por otros. He vivido con dolor personal el desprecio que se siente por los autores, por los libros, por la cultura. También he aprendido a hacer números. A los alumnos del Master de Edición de la Universidad Autónoma de Barcelona les enseño que la mejor editorial necesita algo más que publicar muy buenos libros. Debe también estar saneada como negocio, debe lanzarlos bien, venderlos, o de lo contrario acaba cerrando y esa editorial deja de ser la más buena porque ha tenido que abandonar. Un editor es ante todo un lector, en segundo lugar debe entender un poco de negocios, y ha de dedicarse a vender sus libros, es decir a transmitir la pasión que le han suscitado a él cuando los leyó y eran sólo un manuscrito." (p. 47)

Y también de Enrique Murillo esta reflexión sobre el trabajo en los grandes grupos empresariales (en este caso editoriales, pero puede ser cualquier otro), IMPRESIONANTE:

"De todas partes tuve que irme por motivos nunca relacionados con mi desempeño profesional sino con los celos, mi incapacidad para callar ante lo que no me gustaba, mi poca tendencia a participar en el navajeo y la política interna de esos grandes grupos. En ninguno me callé a tiempo; siempre pensé que no debía fidelidad al alto o mediano ejecutivo, sino a la empresa que nos daba de comer a todos, y eso suele estar mal visto en organizaciones piramidales. Yo no me había metido allí para medrar, sino para hacer buenos libros, y resultó que, hablando en general, me encontraba bastante solo. Los demás estaban pensando en otros asuntos." (pp. 45-6)

Revista DELIBROS, Nº 245, Madrid, Septiembre 2010, pp. 45-48.

viernes, 16 de julio de 2010

Hace nueve años...

Hace nueve años estábamos celebrando que éramos flamantes-recién-licenciados forrándonos a copas por todos los bares de Madrid. Anoche alguno proponía que reprodujerámos exactamente la situación. Cuando dije que me iba a casa se quejaron: "La sobria del grupo tiene que irse la última, no la primera!! Estás haciendo dejación de tus funciones..."

Que han pasado los años es evidente para mí, pero parece que sólo para mí. Los chicos -mayoría como siempre- seguían empeñados en beberse hasta el agua de los floreros y repetirnos que estábamos igual de guapas que en la universidad. Hasta se peleaban entre ellos:
-"Igualita, igualita que cuando no podíamos mirar la pizarra porque estabas tú enmedio"
-"Igual no... ahora más"

La treintena ha sido compasiva con nosotros. No estamos muy envejecidos ("¡es que cada vez nos cuidamos más!") con alguna excepción que siempre hay, y parece que los defectos se diluyen un poco (¿o es porque ya no nos vemos a diario?) y cierto poso va dotando de mayor consistencia a vidas que hace diez años eran del todo fútiles.

Y es cierto que no son mis mejores amigos (la mayoría, alguno sí que lo es) pero también que después de nueve años siguen conservando la amabilidad, la galantería, la educación, el buen gusto... todo lo que de ellos me gustaba entonces me sigue gustando ahora.

Y el cuerpo de juerga, claro, imbatible.

jueves, 15 de julio de 2010

Para los que aman el tiempo es eterno

Es una de mis afirmaciones favoritas, como también esta otra: "Todo lo que no es eternidad, es tiempo perdido".

Pero confieso que hoy las he entendido con una nueva luz. Que cada instante sea eternidad significa que tiene valor por sí mismo, no en función de lo que venga después...

domingo, 20 de junio de 2010

Ramillete de junio


Antes pensaba que la vida estaba compuesta de certezas absolutas, seguridades de partida. Ahora voy entendiendo que todo, todo lo que forma la vida puede definirse como "una conciencia creciente".

* * *

Una vez me dijo un hombre sabio, ya jubilado pero que se había dedicado a la Bolsa toda su vida profesional, que lo que le pedía a Dios cada día no eran grandes prodigios ni enormes milagros, sino "una suave tendencia alcista".

* * *

El arte de vivir (que es un arte, como me enseñaron mis abuelas) se cifra, fundamentalmente, en asignar a cada cosa la importancia justa: la que tiene, ni más menos.

* * *

Leído a Eduardo Punset en una entrevista: "Es muy probable que las mejores decisiones no sean fruto de una reflexión racional, sino el resultado de una emoción (...) la intuición es también una fuente válida de conocimiento."

* * *

Y dice también: "Para que una pareja vaya bien hay que cuidar mucho la atención mutua que se dedica día a día. Es importante también que los dos compartan varios sentimientos positivos. Y dedicar mucha atención a la comunicación no verbal."

* * *

Sólo ahora, viendo a mi padre, comienzo a entender algo del misterio de la vida. Todo lo que uno pudo hacer y no hizo, lo que pudo ser y no fue. Siempre más sueños que realizaciones.

Abrazar los propios límites, la clave del éxito.

* * *

La forma en la que ves el problema es parte (principal) del problema.

* * *

"Aprende a definir tus límites de actividad y no sobrepasarlos" leo a un especialista en fatiga crónica y fibromialgia.

* * *

De nuevo Punset, esta vez sobre el trabajo: "Siempre me he dedicado a actividades que en cada momento de la vida me apasionaban obsesivamente (...) Hay una época en la vida para cada cosa."

* * *

"Me he pasado toda la vida sufriendo por cosas que no han llegado a ocurrir" (Mark Twain)

* * *

La identidad no es lo que "hemos sido" ni "seremos" sino lo que "estamos siendo". "Hoy es el pasado de mañana". No mirar el pasado como un lastre ni el futuro con temor, sino estar atentos a lo que estamos construyendo hoy.

* * *

Estivill sobre los niños: explica en una entrevista que es bastante más fácil educar cinco niños que uno (puro sentido común). Que la mejor etapa de la vida de un hijo (la más gratificante para los padres) es desde el nacimiento hasta los siete años, y nos la perdemos por las exigencias desmesuradas del trabajo. Y lo más interesante: que a su juicio, el error principal en educación es "pensar que nuestros hijos no son seres inteligentes. Por eso mismo tendemos a sobreprotegerlos. Les tratamos como a demasiado pequeños. El mayor error es no dar unas normas concretas."

* * *

Estivill sobre el sueño: en la misma entrevista explica que un vaso de leche antes de ir a la cama ayuda a dormir (hace siglos lo sabemos). Que el 90% de los adultos necesita dormir entre 8 y 9 horas (sólo un 5% puede estar bien con 5 ó 6, y otro 5% necesita 10 horas diarias). Que España es un país corto de sueño: "Claro, si nosotros tenemos que trabajar hasta las ocho de la noche, llegar a casa, cuidar de los niños, darles de cenar, cenar nosotros, acostarlos y, después, relajarnos dos horas después de acostarnos, nos da la una."

* * *

Cada día trae su propio afán. Cada cosa llega como un regalo, envuelto en la gracia necesaria para vivirla: para vivir eso, ese momento, no los trescientos momentos futuros temidos.

Me quita el miedo pensar en los abuelos, en Don Antonio: aprendieron a luchar contra las preocupaciones inútiles, porque vivieron en compañía de Áquel que vuelve inútil todo afán por el futuro, que se reveló fiel la vida entera.

martes, 15 de junio de 2010

Dios te lleva

Tiene la mirada serenísima de las monjas de vida contemplativa. Hemos comido con ella, que acababa el curso de Teología y se volvía enseguida a su monasterio navarro. Éramos ocho a la mesa, y surgen todo tipo de preguntas:
-¿Y tú por qué te haces monja?
-Por lo mismo que conoces a fulanito en un bar... y te acabas casando. Y dices: "si no hubiera estado esa noche, en ese bar..." Ya, pero estabas. En lo que te va aconteciendo, Dios se manifiesta. Y te va llevando...
-Contado así suena fácil
-Es bastante fácil, si te dejas llevar bien. Hay momentos de oscuridad, sí, pero no es muy complicado.
-¿Y por qué ese monasterio?
-¿Y por qué ese chico? Misterios... Yo conocí el Císter en Zaragoza, donde vivía. Trabajaba por la tarde y entonces, me iba al monasterio que conocía por la mañana, iba a Misa allí, desayunaba con ellas, y ya estaba allí toda la mañana. Rezaba, trabajaba... a mediodía comía y luego ya me iba al trabajo. Era un monasterio precioso, nuevo pero muy bonito. Y cuidaban la liturgia, mucho, y me llevaba estupendamente con la abadesa, con los capellanes... con las hermanas, que las quería muchísimo a todas. Lo lógico es que hubiera entrado ahí, pero no entré ahí. El Señor te lleva adonde quiere...

También pasa así con las personas. Conoces un chico, es estupendo, os lleváis muy bien... parece que vais a acabar juntos pero no, acabas con quien menos piensas, con quien no hubieras esperado la semana antes. No todo es lógica, raciocinio, sumar factores y obtener resultados exactos. Hay cosas en el corazón que no entendemos. Sólo quien lo creó lo sabe...

martes, 1 de junio de 2010

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

-No sé qué hacer... la verdad. Las dos opciones son buenas, no sé, no lo veo. ¿Por dónde querrá Dios que vaya?
-A lo mejor le parecen bien los dos caminos. A lo mejor te dice: ve por donde quieras, que voy contigo por los dos.
-Más difícil todavía, entonces...
-No, yo creo que es muy sencillo. Pregúntate sólo: ¿qué haría si no tuviera miedo?

Ayer, en la Misa del Recuerdo, el P. Isidro lo dijo igual pero con otras palabras: "No tengáis miedo a amar la vida... Para el que sabe que Dios es su aliado, todo riesgo es pequeño"

jueves, 28 de enero de 2010

Una disculpa y un regalo

Pensaba dejar el blog así, colgado en la última entrada del año. 2009 ha sido un año estupendo, y 55 entradas son motivo suficiente de orgullo para mi, no necesitaba más. Tampoco quería despedirme o disculparme (que no me da la vida, que el trabajo y la tesis absorben todo mi tiempo, que prefiero atender a los amigos a los que veo y oigo personalmente y no vía web, etc.: todo rigurosamente cierto), no vaya a ser que dentro de poco tenga más tiempo y vuelva a postear con frecuencia.
Hoy por hoy, he leído un libro espléndido sobre gestión del tiempo (tema que me interesa desde que hice aquel famoso curso donde aprendí que todos tenemos el mismo tiempo, 1.440 minutos al día, la cuestión es en qué los invertimos cada uno) y al hacer mi lista de las 10 prioridades a las que quiero dedicar mi tiempo, el blog no aparecía.
Pero la insistencia de mi amigo Pablo ha vuelto a conseguirlo, y aquí estoy. Que no se pase enero sin una entrada, al menos. Hoy además, en el día de uno de mis santos favoritos, Tomás de Aquino, he pensado que todavía no había puesto en este blog ninguna frase de otro de mis santos favoritos, Juan Pablo II. Este año, a lo mejor, nos trae hasta la alegría de su beatificación, así que... me lo repito a mí misma, hoy:

"La santidad consiste, primeramente, en vivir con convicción la realidad del amor de Dios, a pesar de las dificultades de la historia y de la propia vida."

lunes, 26 de octubre de 2009

Asamblea

Después de todo el fin de semana discutiendo "asambleariamente" diversos temas, oigan lo que me dice Don Marcelo (no desde el Cielo, sino desde la maravilla de libro donde se recopilan sus homilías en la fiesta de la Transverberación de Santa Teresa, aunque seguro que desde el Cielo está de acuerdo):

"Aquí (...) está el fallo. Lo hemos olvidado mucho en nuestro tiempo. Todo lo queremos reducir a una conversación de camaradas; tenemos que estar muy unidos, juntos todos, y todos de rodillas ante Dios. En nuestras horas de oración comunitaria, bien sea en las órdenes religiosas, en la familia, en las comunidades parroquiales, donde sea, llega un momento en el que cada uno tiene su propio ángel, su propio dardo, porque tiene su propio corazón, y lo que tiene que hacer es dejar que se abra; y luego que Dios actúe como Él piense que debe hacerlo respecto a cada uno."

Las negritas son mías, lo demás de Don Marcelo... y del Espíritu Santo.