Cuando algo va bien susurra: "Esto no durará siempre"
Cuando algo va mal susurra: "Esto durará siempre"
El caso es que salgamos del "ahora" y entremos en el "siempre". La eternidad para la que estamos hechos es un presente eterno, no un futuro amenazante... (En palabras de Ángel Gónzalez, cómo me golpeó su verso hace ya años: "Te llaman porvenir/ porque no vienes nunca").
miércoles, 23 de febrero de 2011
Matizo la entrada anterior
Porque me lo ha pedido una buena amiga.
Los pensamientos son muy importantes, sí, y cómo nos contamos la vida influye sobremanera en nuestro estado de ánimo. Pero de ahí a pensar que "la mente es muy poderosa, construye la realidad" y demás tonterías hay un mundo. La realidad es la que es. La mente no construye los acontecimientos. Influye en lo que experimentamos con respecto a ellos.
Cómo vemos las cosas no altera lo que las cosas son, sino lo que sentimos frente a esas cosas. "Saber mirar es saber amar": me encanta ese pensamiento...
Los pensamientos son muy importantes, sí, y cómo nos contamos la vida influye sobremanera en nuestro estado de ánimo. Pero de ahí a pensar que "la mente es muy poderosa, construye la realidad" y demás tonterías hay un mundo. La realidad es la que es. La mente no construye los acontecimientos. Influye en lo que experimentamos con respecto a ellos.
Cómo vemos las cosas no altera lo que las cosas son, sino lo que sentimos frente a esas cosas. "Saber mirar es saber amar": me encanta ese pensamiento...
lunes, 21 de febrero de 2011
Los pensamientos, no los acontecimientos
Como llevo una época agobiadilla con tantas cosas que se me acumulan (tesis, trabajo, preparativos...) y me da rabia estar agobiada cuando son todas buenas (y alguna buenísima) me he puesto a leer a María Jesús Álava, a ver si mejoro.
"Lo importante en nuestra vida son los pensamientos, no los acontecimientos" repite, y va ampliándolo: "Lo que nos repetimos de forma constante, esas frases interiores que nos formulamos, son las responsables de nuestros estados emotivos".
Y me acuerdo de esa novelita de Gregorio Martínez Sierra que leí hace tantos años, Tú eres la paz, probablemente se la escribió también su mujer (como su teatro): "Siendo tan fácil engañar al corazón con lo que pensamos, es tonto no estar todo el día repitiéndose: soy feliz, soy feliz" (cito de memoria, no era exactamente así). La misma idea de nuestros pensamientos "malos" como cadenas la encontré ya en Sor Juana Inés de la Cruz, ay, lo que no esté en Sor Juana:
"Para el alma no hay encierro
ni cadenas que la impidan,
porque sólo la aprisionan
las que se forma ella misma"
"Lo importante en nuestra vida son los pensamientos, no los acontecimientos" repite, y va ampliándolo: "Lo que nos repetimos de forma constante, esas frases interiores que nos formulamos, son las responsables de nuestros estados emotivos".
Y me acuerdo de esa novelita de Gregorio Martínez Sierra que leí hace tantos años, Tú eres la paz, probablemente se la escribió también su mujer (como su teatro): "Siendo tan fácil engañar al corazón con lo que pensamos, es tonto no estar todo el día repitiéndose: soy feliz, soy feliz" (cito de memoria, no era exactamente así). La misma idea de nuestros pensamientos "malos" como cadenas la encontré ya en Sor Juana Inés de la Cruz, ay, lo que no esté en Sor Juana:
"Para el alma no hay encierro
ni cadenas que la impidan,
porque sólo la aprisionan
las que se forma ella misma"
lunes, 14 de febrero de 2011
Amores que matan
Decía Sabina "porque el amor cuando no muere mata" y también "porque amores que matan nunca mueren", y yo pensaba hasta qué punto tenía razón sin saberlo. El amor verdadero siempre mata: el apego a lo efímero, a los propios intereses... el yo egoísta muere cuando se ama.
Pero le faltó a Sabina explicarlo: el amor que mata también da vida. Uno muere a sí mismo para dar vida a otro...
Igual si hubiera mirado al que traspasaron, lo hubiera entendido completo.
Pero le faltó a Sabina explicarlo: el amor que mata también da vida. Uno muere a sí mismo para dar vida a otro...
Igual si hubiera mirado al que traspasaron, lo hubiera entendido completo.
domingo, 30 de enero de 2011
¿Qué hace una persona como tú en una crisis como ésta?
Me encanta Leopoldo Abadía. (Gracias primo Pedro, si lees esto, porque tú me recomendaste La crisis ninja y nos encantó a todos, en casa. Y sí, luego leí la Caritas in veritate y llevabas razón: se parecen mucho.)
Este fin de semana, en un rato tranquilo, he podido por fin leer la secuela de aquel libro, que da título a este post, y que padre pidió por Reyes después de hojearlo (y ya han leído madre y él).
Tengo que decir que he encontrado un montón de joyas, particularmente el capítulo tres, con sus ingresos y gastos domésticos y su recomendación de gastar con cabeza (qué adecuado para este momento de mi vida) y el capítulo doce, qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos: espectacular. El futuro es de Dios y no de los agoreros...
Copio algunas otras joyas, más breves, que me pareció al leerlas que me las estaba diciendo a mí y sólo a mí:
"Nunca me ha gustado dejarme llevar por urgencias. Cuando trabajaba en el IESE, recibí una llamada de alguien que quería hablar con Antonio urgentemente. Se lo dije: "Es urgente". Me miró con tranquilidad, sonrió y me contestó: "Para él, quizá. Para mí, no."
Todos conocemos gente que te lleva por donde quiere basándose en urgencias. Como es urgente -para él- te desordena el día -a tí-. Luego resulta que no era urgente, pero tu día ya está estropeado." (p. 15)
Definición de estrés: "situación de un individuo, o de algunos de sus órganos o aparatos, que, por exigir de ellos un rendimiento superior al normal, les pone en riesgo próximo de enfermar" (p. 117)
(Hablando de la vida:) "Y, mis queridos amigos, esto no es Jauja. Esto es un valle de lágrimas que, con un poco de gracia, se lleva muy bien y uno hasta se divierte. Sin hacer tonterías." (p. 153)
Este fin de semana, en un rato tranquilo, he podido por fin leer la secuela de aquel libro, que da título a este post, y que padre pidió por Reyes después de hojearlo (y ya han leído madre y él).
Tengo que decir que he encontrado un montón de joyas, particularmente el capítulo tres, con sus ingresos y gastos domésticos y su recomendación de gastar con cabeza (qué adecuado para este momento de mi vida) y el capítulo doce, qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos: espectacular. El futuro es de Dios y no de los agoreros...
Copio algunas otras joyas, más breves, que me pareció al leerlas que me las estaba diciendo a mí y sólo a mí:
"Nunca me ha gustado dejarme llevar por urgencias. Cuando trabajaba en el IESE, recibí una llamada de alguien que quería hablar con Antonio urgentemente. Se lo dije: "Es urgente". Me miró con tranquilidad, sonrió y me contestó: "Para él, quizá. Para mí, no."
Todos conocemos gente que te lleva por donde quiere basándose en urgencias. Como es urgente -para él- te desordena el día -a tí-. Luego resulta que no era urgente, pero tu día ya está estropeado." (p. 15)
Definición de estrés: "situación de un individuo, o de algunos de sus órganos o aparatos, que, por exigir de ellos un rendimiento superior al normal, les pone en riesgo próximo de enfermar" (p. 117)
(Hablando de la vida:) "Y, mis queridos amigos, esto no es Jauja. Esto es un valle de lágrimas que, con un poco de gracia, se lleva muy bien y uno hasta se divierte. Sin hacer tonterías." (p. 153)
jueves, 20 de enero de 2011
miércoles, 19 de enero de 2011
La mejor felicitación
¡¡Pero no sabes cuánto me alegro!! 37 años llevamos nosotros casados... nos peleamos, no te creas, sobre todo para decidir qué ver en la tele, pero... vale muchísimo la pena. Muchísimo. Aunque dé un poco de miedo, pero todo da miedo, hija, hasta cruzar la calle, todo tiene un riesgo... Este riesgo es de los que vale la pena tomar. Vamos, que este riesgo es de los que si no lo tomas, la vida vale hasta menos, fíjate lo que te digo, y no esas tonterías de tirarse por un puente o por los aires en paracaídas. ¡¡Que no, hija, que no!! Que si quieres un subidón de adrenalina, que te cases, y si quieres mantenerlo, mantén el mismo marido toda la vida... te lo dice una con experiencia, fíjate, mi marido no había hecho ni la mili, dos niños éramos, creo que me lo pidió antes porque pensó "ésta no me espera"... y tenía razón, jejeje. Y luego, 37 años, que se han pasado volando, ¿eh? volando. Y nos casamos al año justo, no necesitas más, esos noviazgos tan largos yo no los entiendo porque enseguida sabes si vas a poder vivir con esa persona o no, ¿no te parece? Luego otra cosa es que surjan problemillas, porque esos los hay en todos los sitios, pero un problema gordo enseguida lo sabes si te lo va a dar o no... Que me estoy enrrollando, que tienes mucho que hacer, y todavía tengo que limpiar los despachos de arriba y la recepción, antes de irme... No sabes cuánto me alegro, de verdad, ya te lo seguiré diciendo estos días, ¡¡todos los días hasta mayo, te lo voy a decir!! Que es una alegría enorme esto, hombre, lo mejor que te podía haber pasao.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)